E-pocalipsis

Hoy en Clarin  13-6-2005 salió un artículo apocalíptico sobre la decadencia del Silicon Valley, la crisis de las punto com y demás. No ayuda mucho a los pocos inversores y empresarios que quedan, y se suma a la crisis y al clima de cesación de pagos que reina acá. Pero aún así soy optimista con respecto al futuro del sector.

Conversando con dueños de portales exitosos he concluído que los proyectos que son malos o insuficientes para los grandes inversores pueden ser muy buenos para el pequeño empresario.

Si yo le ofrezco a un Banco con presencia inversora en la red, como el Boston, el Bilbao-Viscaya o Santander, un portal que puede facturar 200,000 por año se me matan de risa. Sin embargo, para mí, o para la mayoría de nosotros, se trata de un excelente negocio.

Chusmeamos sobre algunos colegas y amigos comunes, todos en el tema de Emprendimientos en la Web. Sobre los sitios lanzados con bombos y platillos y desaparecidos poco después sin dejar rastros, sobre las numerosas técnicas que no funcionan y las pocas que sí, etc. Hablamos sobre técnicas de promoción, ingresos por publicidad, negocios colaterales, etc. Muy jugoso…

Muchas veces discutimos con algún colega sobre la necesidad de hacer un plan de negocios (BP) para un proyecto. Silvia está en contra, y su portal, con muchísimas visitas, no tiene BP. Pareciera que la carga horaria de escribirlo, más si es en inglés, supera a las chances de éxito. Algunos emprendedores de Internet muy exitosos confiesan que nunca tuvieron un BP… De vuelta lo mismo: las exigencias y expectativas de los inversores profesionales superan a las posibilidades del ciber-emprendedor. Creo que hay que hacer el BP cuando hay indicios firmes de que el inversor está atrás de nuestro proyecto.

Varios expertos se han lanzado a escribir sobre esta crisis y como salir de ella. Downsizing, máxima segmentación, salir a cobrar abonos, hay muchas propuestas.

La crisis se hace sentir en todos lados.

Tutopia abandonó el 0-610 y ofrece un teléfono de acceso a tarifa normal, con la excusa de la «mayor velocidad». Huele mal… Uol.com.ar dejó caer varios días su servidor de correo gratuito, con consecuencias catastróficas para su credibilidad. Un sitio que daba disco virtual gratis en la Web, para guardar información, cerró sus puertas y dejó morir la data que miles de usuarios consideraban suficientemente valiosa como para guardarla aparte…

La conocida página http://www.dotcomfailures.com/ , que se regocijaba relatando las fallas de las empresas punto.com, falló y ya no está más en el aire. Aunque en su lugar está la excelente http://www.damnedcompany.com/, que recoge pronósticos de cierre…

Que hacemos? Si dar servicio gratis ya no es negocio, cobremos todo. Aunque no se crea que salir a cobrar lo que antes se regalaba asegura el éxito.

La mayoría de los buscadores está ya cobrando por la inscripción de nuevos sitios, o por los clicks que se originan en ellos hacia los clientes. Creo que les va bien.

Promocionar un sitio en los buscadores es una alternativa muy barata frente a la publicidad masiva que intentaron los principales sitios en los últimos dos años.

Quien sepa promocionar bien un sitio será un nuevo Rey Midas: sitio que toque, sitio que dará ganancias. Es decir, la promoción de sitios tiene un alto valor estratégico. El promotor puede asociarse con sus clientes, si quiere, y cobrar comisión de las ventas. Su olfato para saber que puede vender bien y que no, puede conducirlo al rápido éxito o a un fracaso de pocas consecuencias. De lo cual puede cubrirse si cobra un honorario básico por cualquier trabajo…
En concordancia con esto, lancé sitios sobre promoción de sitios en español, y  en inglés. Fíjense la importancia de no trabajar promocionalmente sobre el dominio principal, para evitar desprestigiarlo con publicidad agresiva.

En resumen, cada emprendedor debe aprender cual es su nicho de acción, y cual es su oferta más costo-efectiva. Con quien debe aliarse, cual debe ser su mensaje promocional y publicitario. Y sobre todo, cuales fueron los errores de los competidores y colegas.